Conversaciones con fray Eusebio (8)

 


Padre, el desarrollo científico provoca incertidumbres. El hombre hoy puede cambiar su sexo, usa su libertad de una forma excesiva y despiadada con la naturaleza. ¿Eso es desatender el plan de Dios?

Si has dicho bien. Son muchos los casos que nos llegan y que hablamos entre los hermanos de la casa. Chicos que quieren cambiar su sexo, de muy chicos cambian el color de pelo, usan tatuajes de mal gusto en muchos casos, y se visten con harapos. Todo esto es una verdad incontrastable. En mi infancia cuidábamos las formas, el cuidado del uniforme era prioritario. No me hagan callar diciéndome que como mayor que soy digo que el tiempo pasado fue mejor: pues lo sostengo, fue mejor en muchas cosas. En cuanto a las formas todo era previsible y seguro: con las excepciones. Me cuentan que en ciertos lugares hay baños unisex sin el cuidado que se debe: un ataque al pudor. El hombre, amigo, busca contrariar el plan de Dios y así le va. Los jóvenes se suicidan ahora más que antes en la historia, no son felices, y esto preocupa a la Iglesia. No debemos perder la paz que pregonaba San Benito pues  es el camino del bienestar. Pero es imposible si los niños miran la Tablet con juegos y reels diabólicos. Es una gran contradicción. Los padres no ponen límites por temor a la ira de los chicos. Esos chicos recorren un camino que mucho me apena, pues se encuentran con un enorme vació. Ese vacío es la ausencia de Dios, solo él nos completa, somos junto a él.

¿Ese vacío padre tiene una base en el relativismo?

Si, entendemos por relativismo esa corriente que niega la existencia de verdades absolutas. Se da en un franco enfrentamiento con las ideas católicas. Para ellos el hombre decide sus valores dentro de su contexto social y cultural. Es el mal de esta época. La verdad es lo que percibe cada individuo. ¡Vaya tontería!

A esta corriente adhirieron los sofistas griegos como Protágoras y más cercanos tenemos a Nietzsche. Recordemos que este se refería a la doctrina cristiana como la gran maldición. Quiero agregar que para el pueblo de misa y olla todo esto siempre le fue ajeno. Con las universidades como formadoras del pensamiento (ateo y laico) y dado que últimamente se expandieron y multiplicaron: pues entonces allí tienes  muchas de las sinrazones que tanto te preocupan.

 

Comentarios