El bajo Medio Evo vio al Anticristo en Mahoma; y no dejó de calcular por supuesto el 666 con las letras de su nombre, charada nada difícil. El terrible peligro que el imperio mahomético representó para la Cristiandad y aquel problema histórico del cual en un momento dado no se veía ninguna salida, explica esta apropiación. Y es cierto que Mahoma representa uno de los precursores y figuras del Hijo de Perdición, una de las cabezas de la Bestia Bermeja: a nuestro parecer, la Segunda Bestia de Daniel, el Oso.
El sentir común de los escritores eclesiásticos, culminando hoy día en Hilaire Belloc con sus Las Cruzadas y Las Grandes Herejías, sostiene esta conjetura y da pie para otra algo más aventurada, pero no temeraria, que apunta el mismo Belloc en el primero de esos libros, a saber: que el Islam puede renacer como Imperio Anticristiano más poderoso y temible que antes, a manera de aquella cabeza de la Bestia Bermeja que fue herida de muerte y resurgió en los últimos tiempos, con asombro de todo el universo. Profecía que está duplicada en San Juan y en Daniel.No hay razón ninaguna para que esto sea imposible; y hay razones para que no vaya muy descaminado. El 3-4 de marzo de 1945 se formó silenciosamente en Egipto la Liga Árabe. En 1823, el profundo e inspirado escritor eclesiástico conde Josef de Maistre predijo en forma vaga las catástrofes actuales apoyándose en este hecho teológico, que él dilucida con singular sutileza: el protestantismo -dice- vuelto sociniano, desechada la divinidad de Cristo, se ha tornado ni más ni menos que mahometismo, tanto en su dogma -cosa manifiesta en aquel tiempo- como en su moral -patente en el nuestro; ver conferencia de Lambech de I928. Lo cual significa para Occidente y su civilización el retiro súbdolo del cimiento religioso sobre el cual asentaba; o, mejor dicho, su adulteración sustancial.El Occidente, pues, está hoy musulmanado.El mundo moderno, hoy descristianizado, no difiere en nada esencial del mahometismo, a no ser por su atavismo cristiano, y por la resistencia desesperada de los fortines católicos aún en pie.Y así el mahometismo resurgido será quizá cultural más que político; como las Bestias de Daniel, que representan culturas y religiones más bien que meros imperios políticos, los cuales están representados en la Estatua.Existe ya hoy día a plena luz el mahometismo cultural y religioso, que veía De Maistre en la descomposición del Protestantismo.

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