Cine - Crítica al film Frankenstein por Patricio Ferro

 

Frankenstein es una nueva adaptación de la novela de Mary Shelley, dirigida por el ganador del Oscar Guillermo del Toro y estrenada en Netflix. Y tiene un elenco encabezado por Oscar Isaac, acompañado de Jacob Elrodi, Mia Goth, Charles Dance y el dos veces ganador del Oscar Christoph Waltz, entre otros

La historia, contada a modo de racconto desde dos puntos de vista diferentes, se centra en Victor Frankestein (Isaac), un científico que, en su ambición de revivir a los muertos, crea un monstruo (Elrodi) formado de diferentes cadáveres al que rechaza, porque cree que carece de inteligencia. Pero esta criatura, toma consciencia de su origen artificial, se rebela y busca cobrar venganza persiguiendo a su creador hasta el Polo Norte.

En primer lugar, es necesario aclarar que Guillermo del Toro era en teoría la persona ideal para adaptar esta historia, ya que los diferentes tipos de relaciones entre los seres humanos y las criaturas monstruosas es el común denominador en toda su carrera. Pero lo que prometía ser la mejor adaptación posible de la obra literaria no terminó resultando, porque en su afán de darle un tono épico al relato se toman decisiones desacertadas de puesta en escena. Como por ejemplo extender el primer acto de forma innecesaria, con una serie de escenas cuyas largas explicaciones científicas dispersan la atención del espectador, demorando la creación del monstruo.

Aunque también resulta necesario destacar la estética gótica, producto de la fusión entre la fotografía de Dan Lausten y el diseño de producción de Tamara Teverel. Creando imágenes en las que la belleza de los coloridos vestuarios y lujosos salones contrastan contra la fealdad de esta criatura plagada de cicatrices. Que se diferencia claramente de la caracterización icónica de Boris Karloff en la versión dirigida por James Whale en 1931, no solo por cuestiones legales, sino porque intenta generar compasión hacia un ser diferente en lugar de buscar generar terror en los espectadores

En conclusión, Frankenstein es una película que no termina de cumplir con las altas expectativas que despertó, teniendo en cuenta la influencia fundamental de la obra a lo largo de la carrera de Guillermo Del Toro en la que pueden apreciarse un montón de referencias. Porque en su afán de resultar políticamente correcto para adecuarse a los tiempos que corren, le da a la historia una vuelta de tuerca innecesaria. Dando como resultado una alegoría, cinematográficamente espectacular eso sí, sobre la falta de empatía y las consecuencias de la discriminación a los aquellos que son considerados diferentes.

 

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